31 de diciembre de 2017

El valor de las pequeñas cosas...

El valor de las pequeñas cosas... en esto estoy pensando en el último día del año 2017. Así se llamaba un libro que andaba dando vueltas en casa cuando era chico y que me marcó.
Miro este año como si fuera una película y veo lucecitas... son esos momentos sencillos, pequeños, espontáneos, humildes, los que más me han alumbrado. Y todos sumados forman una luz poderosa que trae alegría, paz, felicidad, esperanza, ganas de agradecer. 
Entonces escribo ¡GRACIAS!. Por todo eso compartido que, al detenerme a mirar, resultó ser fundamental. 
Encontrar lo importante en lo pequeño, ese es y será mi desafío. Que no se me pase lo importante, sin darme cuenta. Porque sé que ahí está Dios.
Palabras, mensajes, consejos, un saludo, una sonrisa, un abrazo, una mirada, un gesto... ¡Gracias a todos por las pequeñas cosas!

15 de diciembre de 2017

Un día triste, otra vez, en mi país la Argentina.

Un día triste, otra vez, en mi país la Argentina. Jamás perderé la esperanza, pero esto de tener 35 años y ver que todo lo peor que tenemos se vuelve a repetir, una y otra vez, me harta bastante.
Miraba la televisión con tristeza y decía: ¡otra vez! ¡no crecemos más! No hay cambio posible si no maduramos alguna vez como sociedad, si repetimos los mismos errores o si no aprendemos de ellos. 
No hay Dios que nos ayude si los hermanos se pelean. Estos días deberíamos estar en silencio, en paz, respetando la memoria, el duelo por los 44 hermanos que yacen en el mar. Y acá estamos, a las piñas, porque los elegidos por el voto popular no pueden discutir civilizadamente una ley.
Triste y vergonzoso. Ver como los que nos representan se ponen violentos, cuando deben darnos el ejemplo. Triste y vergonzoso cuando demuestran que el diálogo es una palabra que repiten mucho pero que no llevan a cabo. Triste comprobar que, otra vez, hay que ajustar y que eligen que sean los jubilados quienes lo paguen. (Estamos fundidos señores, necesitamos plata… bueno, ¡sacá acá, a estos que son jubilados, total…!)
“Esto ya lo viví” y pensé que esta frase, la iba a decir en la vejez. Pero no. Otra jornada vergonzosa más.
No pienso cambiar nada con estas palabras, pero siempre escribir lo que pienso me ayuda a sentirme mejor. La única certeza que tengo, con cada acontecimiento escandaloso que nos sucede es: YO AMO A LA ARGENTINA. SI, LA AMO. A PESAR DE TODOS SUS DEFECTOS. Y MUY A PESAR DE SUS GOBERNANTES Y POLÍTICOS, QUIENES ELEGIDOS POR LA MAYORÍA DEL PUEBLO, SIEMPRE DEJAN MUCHO QUE DESEAR Y POCO PARA AGRADECER Y CELEBRAR.

29 de noviembre de 2017

EL BARRIO DE LA ESTACIÓN, MI BARRIO

El sábado 25 de noviembre de 2017 sucedió algo lindo: los vecinos del Barrio de la Estación nos juntamos en la estación de trenes para realizar un homenaje. Fui con mis viejos y tantos otros más, nacidos y criados en este barrio, y de la emoción que viví no me tomé ninguna foto. Pero quería dejar unas palabras y compartir un poco lo vivido. 
A todos los presentes nos unió el mismo amor: por la estación, por el tren, por el barrio que alguna vez supo vivir con alegría el paso glorioso del tren y todas las historias que se tejían en torno a él. 
El homenaje fue para Flora Tanús, una señora que amaba con locura a la estación de trenes y al barrio. Los vecinos se reunían en su casa siempre, para compartir la vida y también para soñar con una estación mejor, más linda y con los trenes funcionando. 
¡Me da tanta tristeza verla así abandonada, Martín! – me decía Flora cada vez que charlábamos. Ella y los vecinos nunca perdían las esperanzas y tenían la ilusión de volver a verlo pasar. 
En las fotos que publico hay dos libros, publicados en 2003 y 2008. Ambos rescatan las historias del barrio de la estación para que todos podamos revivirlas. Cuando me invitaron a participar en el libro, pude comprobarlo en cada reunión: el orgullo y el amor de todos por el barrio, las ganas de cuidarlo, las ideas y proyectos para mejorarlo y el deseo de verlo siempre brillando. Experimenté algo único con mis 25 años: el sentimiento de pertenencia al barrio, el amor y la pasión, el querer defender lo de uno y lo de todos…¡algo que hoy tanto nos anda faltando!
Otra de las fotos me la tomó un amigo. Lo acompañé a averiguar los horarios de los trenes y la estación estaba abierta. Casi vacía …¡pero abierta!.¡Y eso me puso muy contento! Porque recuerdo el tremendo abandono en el que estaba hace unos años atrás. 
El cuadro lo pintó el artista Rubito González y se colocó el sábado en la estación y lo descubrimos con un fuertísimo aplauso. Rubito lo hizo especialmente para la presentación del libro y actualmente estaba en la casa de Flora. Ella misma me contó su sueño de verlo allí, en la estación.
“A todos los que estamos acá nos une el afecto” - dijo la hija de la escritora Sonia Riva de Mengarelli, el sábado de homenaje. Y hoy en día esto de reunirnos es un milagro – le dije yo. Sonia es otra de las señoras del barrio y que vive actualmente. Fue ella el motor -o mejor dicho la locomotora- para que se publicaran los dos libros y que nos juntáramos todos a través de las palabras. 
Todo lo que está abandonado y viejo, como lo estaba la estación, no tiene vida, no tiene magia. Y ahora será –ojalá- el momento de que la estación vuelva a ser. Yo renuevo mis esperanzas. Ojalá esté todo cada día mejor, ojalá haya más trenes pasando, ojalá vuelva la vida en el andén, en la estación, en las vías, ojalá... 
Seguramente el tren no volverá a ser lo que era, porque todo cambia. Pero este sábado cumplimos todos un sueño y vimos que la estación está más linda y resucitando. 
El sábado pude ver los ojos de las personas mayores y de todos los presentes, volver a brillar de emoción. Y a mí me emocionó que nos reunamos en torno al afecto por algo, por una causa noble. 
¡Gracias Flora! ¡Desde el cielo nos acompañaste y viste tu sueño hecho realidad! ¡Gracias a todos los vecinos por lo que han dado y le dan de corazón al querido Barrio “República de la Estación”!

8 de agosto de 2017

¿A QUIÉN LE DAMOS LA LLAVE?

En 2015 me llegó un mail publicitario de un candidato a presidente. Lo cito textual: 
"Pronto tendremos en la mano la llave de una puerta que nos puede llevar a ese país rico, próspero, justo, alentador. Esta llave el domingo tendrá forma de boleta electoral y la puerta tendrá forma de urna."
¡Muy linda la metáfora! La verdad me sirvió e inspiró y ahora, nuevamente, me ayuda a reflexionar: nosotros tenemos la llave, nosotros tenemos la responsabilidad de elegir qué país queremos.
Primero que nada debemos hacerlo con alegría, porque hoy tenemos la posibilidad de elegir y en democracia. Luego, hacerlo con conciencia y corazón, conociendo bien las propuestas, informándonos mejor.
¡Les damos la llave para tener un país mejor! ¿No es así? Es cierto, estamos un poco desanimados porque muchas veces les dimos la llave y una vez que la tienen en mano miran para otro lado, se olvidan del pueblo, se creen los dueños de la casa para siempre...
Me pregunto a una semana de votar: ¿a quién le estamos dando "la llave"? ¿Tenemos conciencia de que es muy importante el momento de votar? ¿Qué hacen realmente después de darles nuestra confianza? ¿Será que tenemos que esperar a que los políticos maduren para darles "la llave de nuestra casa"?
A pesar de todo: ¡vamos a votar con ganas y con conciencia! ¡Vamos a votar con convicción y decisión! Aunque nos hayan desilusionado durante años, una y otra vez, ¡acá estamos!
¡No perdamos la esperanza! Pensemos en qué país queremos, para el bien de todos. Y pensemos en serio, qué futuro queremos para la próximas generaciones.

4 de marzo de 2017

CRUZAR


Acercarme hasta la orilla para enfrentar el mar de aguas turbulentas. Levantar la mirada al cielo, juntar toda la fuerza y vencer mis miedos.
Ante mí, el mar se abre en dos. Estoy sorprendido, maravillado, absorto.
¡Sí! ¡Voy a cruzar! – me digo. Voy a atravesarlo aunque tenga incertidumbre. ¿Qué habrá del otro lado? ¿Cómo será ese futuro que me espera? ¡Voy a averiguarlo!
Habrá obstáculos, sentiré miedo y, en algún momento, ganas de volver hacia atrás. ¡Pero no lo haré! Tengo la certeza indestructible de que me espera algo mejor. Me empuja la esperanza de que todo será para mi bien. Tengo fe de que allá, del otro lado, está el lugar al que quiero llegar y en el que encontraré mi felicidad.
Antes de cruzar, me detengo por algo importante. Mirar alrededor. Descubrir quiénes están a mi lado. ¡Los veo! ¡No estoy solo en la orilla! Me encuentro con sus rostros y miradas de todo tipo y color. No todos me miran pero… están ¡los que si! Son los que me prestan atención porque sienten lo mismo que yo; me hablan a través de sus ojos y me dicen que me van acompañar.
Y sin decir ni una palabra, nuestras manos se tienden y nos agarramos bien fuerte. Y cruzamos todos porque descubrimos que es mejor hacerlo juntos.
Y caminamos atravesando la adversidad y nuestros miedos. Cruzamos el mar de problemas, de conflictos, de dudas. Nuestros pies caminan ahora por un sendero seco y firme que nos muestra las certezas, una tras otra, paso tras paso. Y así vamos tomando confianza.
A nuestra izquierda y a nuestra derecha está toda esa carga pesada que no nos dejaba avanzar. Todo lo que queríamos dejar atrás está allí, en esos muros de aguas confusas. Miramos sorprendidos, aún con algo de temor, pero también nos llega la alegría y comenzamos a reír a carcajadas.
Y caminamos. Paso a paso.
Y cruzamos. Paso a paso.
Unidos hasta el final.
Ya nada ni nadie podrá detenernos.
Porque tenemos fe.

Porque sabemos que allá, donde está la luz refulgente, nos espera una vida mejor.

31 de enero de 2017

SIEMPRE CURAR NUNCA PREVENIR.

En 2004 ocurrió la tragedia de Cromañon. Yo estaba en plena época de salidas y vi cómo las muertes provocaron que nos despertemos todos, que tengamos en cuenta las salidas de emergencia, más conocimientos sobre las reglas de seguridad y la capacidad máxima en los boliches, etc. 
Ayer en la gran fiesta de Ramallo, (White Boutique Party - 21/01/17) vi con alegría un cartel que decía "puestos de hidratación": eran dispensers con agua para que los asistentes pudieran tomar gratuitamente.
Este servicio llega luego de las muertes sucedidas últimamente, en distintas fiestas electrónicas.
Debemos sincerarnos: siempre se saben de antemano las cosas, pero siempre esperamos a que nos ocurra lo peor. Si hay muertes se toman medidas. ¿Podremos algún día modificar esta horrible costumbre para el bien de todos?¿Podremos dejar de esperar a "que explote todo" para actuar y querer tomar medidas a tiempo, para mejorar?
La verdad es que ya me cansó mucho todo esto. Amo mi país, amo mi ciudad y sigo apostando a crecer acá.
Siempre curar, nunca prevenir. ¿Hasta cuando? ¿Cuántos muertos más?


Escrito en Facebook: 22/01/17

25 de enero de 2017

Inundaciones 2017

La localidad de La Emilia, pertenece a San Nicolás. Durante las inundaciones que sufrió escribí algunas cosas en Facebook. Las comparto también aquí.

17/01/17
Mucho para aprender con esta inundación y mucho para crecer todos como sociedad. 
Algo que sigue intacto es la solidaridad del pueblo. Hay muchos hermosos brotes de solidaridad de personas particulares, de grupos e instituciones que deciden ponerse la Patria y al prójimo al hombro. Estos brotes deberán, en el futuro, unirse en un mismo objetivo para una ayuda integral, que esté bien coordinada y que permita florecer con fuerza, todos juntos. Porque si todos piden en forma individual la ayuda terminará siendo, en muchos casos, inútil aunque tengamos la mejor voluntad e intención.
El desafío, a partir de ahora, es aprender para no volver a repetir errores y comenzar a organizarnos mejor. Debemos asumir que no estamos preparados para enfrentar las catástrofes y de ahí crecer en serio, con obras correctas, con gente capacitada para las emergencias.
Otro aprendizaje es el de traspasar nuestro compartir en las redes sociales hacia una acción real y concreta: si “nos entristece”, “enfurece”, “asombra”, etc. tengamos también un compromiso real y concreto, al menos con una acción pequeña para poder ayudar en serio.
El deseo de todos es que la solidaridad deje ser el parche que tape la ineficiencia del Estado y de sus autoridades. Decimos basta de esto. Decimos basta de obras que no se terminan o que se hacen mal. Decimos basta de postergar las obras que no generan votos, que no se ven, pero que nos traerán la vida que merecemos.
Basta de promesas e inacción. Hay que tomar medidas que van más allá de nuestra solidaridad y eso es lo más urgente.
Sigamos reclamando cuando las aguas bajen, que nuestra voz no se apague.


👉ALGUNAS CONCLUSIONES DE LO INTERCAMBIADO EN EL MURO CON USTEDES. (18/01/17)
🔹 Defensa Civil no existe más en San Nicolás y fue disuelta por el actual gobierno municipal. Debería ser una política pública del municipio, coordinando la acción en el antes, durante y después de una emergencia de cualquier índole.
🔹La solidaridad del pueblo fue nuevamente el parche que tapa la ineficiencia del Estado y sus autoridades. 
🔹"Defensa Civil" fue el propio pueblo, las personas, grupos e instituciones que decidieron brindarse al prójimo y ocupar ese lugar de ausencias y vacío. (Nos defendimos entre todos)
🔹Además de las obras a realizar hay que tomar en cuenta el cambio climático, el sembrado de los campos y la falta de absorción de los suelos. El tema ambiental es muy importante y real, pero no debe ser la excusa para no accionar con obras concretas. Porque si la culpa es de todos por maltratar al medio ambiente, nadie terminará haciéndose cargo.
🔹Es necesario crear un Comité de Crisis que actúe en las emergencias, regulando los recursos tanto de personas como de equipos. Hoy es la inundación, mañana puede ser una gran explosión, un incendio de grandes dimensiones, nube tóxica, derrumbes, etc.
(gracias a todos por enriquecernos con los comentarios)