5 de febrero de 2018

Caravana de Reyes Magos: 15 años alegrando los corazones de todos

 Cada 6 de enero en San Nicolás, los Reyes Magos recorren las calles y visitan distintos barrios sorprendiendo a todos y en especial a los más chicos. Las Hermanas Hijas de María del Rosario de San Nicolás son el motor de esta hermosa experiencia, movilizando la colaboración de todos y sumando voluntades para que los Reyes sean un regalo y un signo de esperanza para todos y en especial para los niños que más lo necesitan.
Cáritas Diócesis San Nicolás acompaña cada año a los Reyes Magos, sumando su colaboración.  Desde hace varios años tengo el agrado de formar parte de Cáritas y gracias a esto pude vivir bien de cerca esta experiencia tan linda. Y motivado por una gran emoción, decidí escribir y compartir este texto.

Caravana 2018 (publicado en mi Facebook)

 Durante la mañana y hasta la siesta del 6 de enero de 2018, los Reyes Magos estuvieron por toda la ciudad de San Nicolás, recorriendo las calles y visitando Barrio Cavalli, Barrio
Provincianos, Comedor Igualdad en Barrio Avamba’e y Barrio 12 de Marzo.
Tuve la suerte de acompañarlos y quiero contarles que salió todo hermoso y transmitirles que confirmé, una vez más, que sí hay esperanza y que sí hay cosas que traen luz; ¡pasan cosas maravillosas cuando nos unimos por una causa noble! Las buenas cosas siguen pasando aunque nos encarguemos de mirar para otro lado o estemos siempre propagando lo malo, lo que destruye o lo que no construye nada.
Quiero contarles que quienes trabajan en forma invisible pero incansable, son las Hermanas Hijas de María del Rosario, más conocidas como “las monjas del Santuario de San Nicolás”.
Muchas personas las acompañan, año tras año, para que esto sea posible y para que puedan seguir adelante con su misión.
Antes de salir hoy con Reyes Magos, le consulté a una de las Hermanas: - ¿Cuánto hace que hacen esto? Y... 15 años, me respondió la Hermana Alejandra.
Entonces me quedé pensando y al finalizar la experiencia decidí escribir esto en Facebook, haciendo mi aporte. Creo que es importante destacar este tipo de cosas, esta acción transformadora, algo hermoso que deja huella en muchísimos niños y grandes y que silenciosamente se sostiene en el tiempo. 15 años en los tiempos que corren, donde todo se deshace rápidamente, es mucho.
El bien no hace ruido, decía un escritor amigo. Será por eso que no nos damos realmente cuenta de las cosas lindas que nos pasan y que son para nuestro bien. Seguro muchos han visto pasar a los Reyes durante estos años y se han alegrado el corazón al verlos pasar.  
No soy quien para agradecerles, pero quiero hacerlo. En nombre de todos los que van a aparecer en las fotos y aquellos que no: todos hacen y han hecho su aporte para que esto sea posible.

¡GRACIAS HERMANAS! Son ustedes gran el motor y eso hace que muchos quieran acompañarlas en esta gran aventura y misión de cada año.
Cada rostro de los niños y niñas que se iluminaban con una sonrisa, con la alegría de verlos llegar, con la esperanza de que alguien se acuerde de ellos... eso deja huella y no tiene precio. Es una huella, invisible tal vez para muchos, pero una gran huella al fin. ¡Que vivan los Reyes Magos!

Palabras de la Hermana Alejandra

“Creo firmemente que Dios sostiene todo esto porque, de lo contrario, sería imposible llegar con la cantidad de juguetes, las golosinas, la organización, que tiene también una infinidad de inconvenientes a superar. Hay muchas personas que comparten los lindos sentimientos para seguir adelante.”
“Ya desde la preparación y reciclado de juguetes hay una consigna: lo mejor para los niños más pobres. Arreglar los juguetes y que queden hermosos, no dar algo roto o sucio o rayado, parece algo simple, pero encierra una verdad profunda: ¡ellos son los más dignos para recibir el mejor regalo!
“Cuando ves sus rostros, su alegría, sus ojos que brillan, a uno se le llena el alma de gozo y es más lo que Dios nos regala que lo poco que podemos dar.”
“Muchas veces me han dicho: “si son tan pobres dales comida”, pero no entienden que, como decía una famosa socióloga, en el niño el juguete no es un lujo, es una necesidad; esto se avala cuando vemos -por poner un ejemplo extremo- cómo los niños de los campos de refugiados arman juguetes con piedras y palos.”

“Otras personas, con un pensamiento muchísimo más materialista dicen: “yo no le voy a dar nada al que después me va a venir a robar”; esto es tremendo, es determinar a una persona, hacer un prejuicio y no darle la oportunidad de crecer con otro futuro. A veces me pregunto cómo hubiéramos respondido nosotros, de haber nacido en una casilla y con una realidad familiar tan dura como la que a diario viven esos niños.”
“Doy Gracias a Dios por todo lo que hace y porque nos permite poder hacer esto. ¡Cada año le agradezco por su Misericordia, al Señor y a Nuestra Madre querida! ¡Que Dios haga su Obra en cada uno de esos niños, como lo hace en nosotros!

Anécdotas

 Un barrendero, abuelo de un nene de Barrio Provincianos – cuenta la Hna. Alejandra-, me contó que todo el año su nieto le pregunta si falta mucho para que vuelvan los Reyes. Cada año pienso que ellos nos esperan y eso me anima, a pesar del cansancio, a empezar a trabajar en este proyecto y a seguir.
A veces me da risa encontrar a los niños en la calle y ver que me saludan y que dicen: “Mami, es la Hermana de los Reyes Magos”.

“Una de las chicas que más me ayudó a arreglar los juguetes fue alumna mía y es evangélica.  En la solidaridad no hay distinción, ni credos, ¡todos somos dignos hijos de Dios!” – comparte Alejandra.


Mensaje de una vecina de Barrio 12 de Marzo


“De parte de todos los que vivimos al fondo del Barrio 12 de marzo quiero agradecerles por venir hoy a sacar una alegría a los nenes del merendero y de todo el barrio. Gracias por estar en este día especial y darles esperanzas a los que creían que nadie se acuerda de nosotros. ¡Gracias por dar alegría a los chicos! ¡De corazón, mil gracias!”

31 de enero de 2018

Los niños, la playa y el futuro

Ayer en la playa, durante unos momentos de contemplación, estuve observando a los niños y niñas. Sus ganas de jugar, su energía, sus caritas de sorpresa frente a la inmensidad del mar y el ir y venir de cada ola. 
Con todos ellos a mi alrededor pensé: mientras haya niños y niñas construyendo mundos posibles en la arena, nuestro mundo real no estará perdido. No importa qué construyan, mientras sigan imaginando y creando cosas bellas en la arena. Porque en el mañana, esos castillos bellos de arena se transformarán en grandes, nobles y reales sueños que podrán concretar. 
El futuro no existirá más, el día en el que los niños dejen de jugar.
Escrito por mí - 30/01/14 - Mar del Plata

19 de enero de 2018

REFLEXIÓN SOBRE EL PAPA FRANCISCO

Comparto mi humilde sentir y opinión sin intentar convencer a nadie

Yo soy católico, entonces rezo por el Papa y le deseo lo mejor siempre. Desde 2013 -cuando asumió- hasta hoy, comparto su forma de actuar, de mirar y de transformar. Vivo con mucha sorpresa y alegría cada gesto, cada palabra. Y eso me da esperanza. No por Francisco solamente, sino por todos los que creemos y tenemos fe.
Cuanto más leo o escucho sus palabras, más lo sigo y trato de comprender bien qué camino nos señala. Creo firmemente que todo lo que haga estará inspirado por Dios porque eso nos lo dice la Fe. Para entender al Papa hay que intentar ver más allá, saber un poco más para poder comprender. Y sobre todo tratar de dejar de lado una mirada parcial, ese "ombliguismo" del que padecemos a veces los argentinos. Señoras y señores, no somos el centro del mundo aunque queramos serlo muchas veces.
El Papa es un jefe espiritual del mundo y también es político; por esto nos cuesta comprender, por  que hay un doble rol en una misma persona. De mi parte, trato de entender, de ver más allá y de esperar. Pienso que si tenemos una mirada de fe sólo politizada no lograremos jamás comprender ni ver el todo.
Leí por ahí que su "luna de miel" en Argentina se terminó. A decir verdad, me resultaba extraño tanto fanatismo positivo para un Papa, tanto cariño; entonces pienso que esto que nos sucede ahora es algo normal.
Los argentinos somos así en todo, elevamos y crucificamos rápidamente, y esto lo aplicamos hoy a
Francisco, como si fuera un ídolo que ya va dejando de serlo. Hoy lo critican mucho y me quedo más tranquilo. Prefiero eso, antes que los primeros tiempos de fanatismo, en que cada cosa que él decía lo compartían en todos lados, pero luego no lo llevaban para nada a la práctica.
Prefiero críticas con argumentos, enojos sinceros, antes que un fanatismo vacío o una moda sin sentido o incoherente.
Un Papa está para afrontar todas las tormentas. Si es querido por la mayoría, mejor. Entonces rezo y rezamos por él para que le vaya bien. Hay muchos problemas importantes en nuestro país y en el mundo y no podemos quedarnos paralizados en “si viene o no viene a vernos”.
Los que somos católicos y queremos entenderlo, pensamos bien antes de criticarlo. Y  lo respetamos siempre, en su dimensión espiritual y política.
No me duele tanto la crítica del no creyente como la de los católicos. A veces no puedo creer las barbaridades que escucho salir de la boca de algunas personas “católicas”. Se puede no estar de acuerdo, pero de ahí a decir cualquier cosa, destruyendo sin saber o sin querer comprender, me deja atónito.
De mi parte, no me importa la foto con el personaje que Él haya recibido, porque me interesa más la película, el proceso, este todo transformador y esperanzador que intenta construir un mundo mejor y de paz.
Hay cambios trascendentes que está realizando Francisco a través de sus mensajes, ideas y hechos concretos. Yo estoy sumamente orgulloso de haber vivido y estar viviendo todo esto. Que alguien intente construir la paz en el mundo actual, me conmueve y me llena de esperanza.
Por eso rezo y quiero que le vaya bien y que siga teniendo toda la fuerza del Espíritu Santo para seguir cambiando la historia de todos.
¡Adelante Francisco! ¡A seguir construyendo puentes y derribando muros, llevando la paz al mundo! ¡Rezamos por vos!

31 de diciembre de 2017

El valor de las pequeñas cosas...

El valor de las pequeñas cosas... en esto estoy pensando en el último día del año 2017. Así se llamaba un libro que andaba dando vueltas en casa cuando era chico y que me marcó.
Miro este año como si fuera una película y veo lucecitas... son esos momentos sencillos, pequeños, espontáneos, humildes, los que más me han alumbrado. Y todos sumados forman una luz poderosa que trae alegría, paz, felicidad, esperanza, ganas de agradecer. 
Entonces escribo ¡GRACIAS!. Por todo eso compartido que, al detenerme a mirar, resultó ser fundamental. 
Encontrar lo importante en lo pequeño, ese es y será mi desafío. Que no se me pase lo importante, sin darme cuenta. Porque sé que ahí está Dios.
Palabras, mensajes, consejos, un saludo, una sonrisa, un abrazo, una mirada, un gesto... ¡Gracias a todos por las pequeñas cosas!

15 de diciembre de 2017

Un día triste, otra vez, en mi país la Argentina.

Un día triste, otra vez, en mi país la Argentina. Jamás perderé la esperanza, pero esto de tener 35 años y ver que todo lo peor que tenemos se vuelve a repetir, una y otra vez, me harta bastante.
Miraba la televisión con tristeza y decía: ¡otra vez! ¡no crecemos más! No hay cambio posible si no maduramos alguna vez como sociedad, si repetimos los mismos errores o si no aprendemos de ellos. 
No hay Dios que nos ayude si los hermanos se pelean. Estos días deberíamos estar en silencio, en paz, respetando la memoria, el duelo por los 44 hermanos que yacen en el mar. Y acá estamos, a las piñas, porque los elegidos por el voto popular no pueden discutir civilizadamente una ley.
Triste y vergonzoso. Ver como los que nos representan se ponen violentos, cuando deben darnos el ejemplo. Triste y vergonzoso cuando demuestran que el diálogo es una palabra que repiten mucho pero que no llevan a cabo. Triste comprobar que, otra vez, hay que ajustar y que eligen que sean los jubilados quienes lo paguen. (Estamos fundidos señores, necesitamos plata… bueno, ¡sacá acá, a estos que son jubilados, total…!)
“Esto ya lo viví” y pensé que esta frase, la iba a decir en la vejez. Pero no. Otra jornada vergonzosa más.
No pienso cambiar nada con estas palabras, pero siempre escribir lo que pienso me ayuda a sentirme mejor. La única certeza que tengo, con cada acontecimiento escandaloso que nos sucede es: YO AMO A LA ARGENTINA. SI, LA AMO. A PESAR DE TODOS SUS DEFECTOS. Y MUY A PESAR DE SUS GOBERNANTES Y POLÍTICOS, QUIENES ELEGIDOS POR LA MAYORÍA DEL PUEBLO, SIEMPRE DEJAN MUCHO QUE DESEAR Y POCO PARA AGRADECER Y CELEBRAR.

29 de noviembre de 2017

EL BARRIO DE LA ESTACIÓN, MI BARRIO

El sábado 25 de noviembre de 2017 sucedió algo lindo: los vecinos del Barrio de la Estación nos juntamos en la estación de trenes para realizar un homenaje. Fui con mis viejos y tantos otros más, nacidos y criados en este barrio, y de la emoción que viví no me tomé ninguna foto. Pero quería dejar unas palabras y compartir un poco lo vivido. 
A todos los presentes nos unió el mismo amor: por la estación, por el tren, por el barrio que alguna vez supo vivir con alegría el paso glorioso del tren y todas las historias que se tejían en torno a él. 
El homenaje fue para Flora Tanús, una señora que amaba con locura a la estación de trenes y al barrio. Los vecinos se reunían en su casa siempre, para compartir la vida y también para soñar con una estación mejor, más linda y con los trenes funcionando. 
¡Me da tanta tristeza verla así abandonada, Martín! – me decía Flora cada vez que charlábamos. Ella y los vecinos nunca perdían las esperanzas y tenían la ilusión de volver a verlo pasar. 
En las fotos que publico hay dos libros, publicados en 2003 y 2008. Ambos rescatan las historias del barrio de la estación para que todos podamos revivirlas. Cuando me invitaron a participar en el libro, pude comprobarlo en cada reunión: el orgullo y el amor de todos por el barrio, las ganas de cuidarlo, las ideas y proyectos para mejorarlo y el deseo de verlo siempre brillando. Experimenté algo único con mis 25 años: el sentimiento de pertenencia al barrio, el amor y la pasión, el querer defender lo de uno y lo de todos…¡algo que hoy tanto nos anda faltando!
Otra de las fotos me la tomó un amigo. Lo acompañé a averiguar los horarios de los trenes y la estación estaba abierta. Casi vacía …¡pero abierta!.¡Y eso me puso muy contento! Porque recuerdo el tremendo abandono en el que estaba hace unos años atrás. 
El cuadro lo pintó el artista Rubito González y se colocó el sábado en la estación y lo descubrimos con un fuertísimo aplauso. Rubito lo hizo especialmente para la presentación del libro y actualmente estaba en la casa de Flora. Ella misma me contó su sueño de verlo allí, en la estación.
“A todos los que estamos acá nos une el afecto” - dijo la hija de la escritora Sonia Riva de Mengarelli, el sábado de homenaje. Y hoy en día esto de reunirnos es un milagro – le dije yo. Sonia es otra de las señoras del barrio y que vive actualmente. Fue ella el motor -o mejor dicho la locomotora- para que se publicaran los dos libros y que nos juntáramos todos a través de las palabras. 
Todo lo que está abandonado y viejo, como lo estaba la estación, no tiene vida, no tiene magia. Y ahora será –ojalá- el momento de que la estación vuelva a ser. Yo renuevo mis esperanzas. Ojalá esté todo cada día mejor, ojalá haya más trenes pasando, ojalá vuelva la vida en el andén, en la estación, en las vías, ojalá... 
Seguramente el tren no volverá a ser lo que era, porque todo cambia. Pero este sábado cumplimos todos un sueño y vimos que la estación está más linda y resucitando. 
El sábado pude ver los ojos de las personas mayores y de todos los presentes, volver a brillar de emoción. Y a mí me emocionó que nos reunamos en torno al afecto por algo, por una causa noble. 
¡Gracias Flora! ¡Desde el cielo nos acompañaste y viste tu sueño hecho realidad! ¡Gracias a todos los vecinos por lo que han dado y le dan de corazón al querido Barrio “República de la Estación”!

8 de agosto de 2017

¿A QUIÉN LE DAMOS LA LLAVE?

En 2015 me llegó un mail publicitario de un candidato a presidente. Lo cito textual: 
"Pronto tendremos en la mano la llave de una puerta que nos puede llevar a ese país rico, próspero, justo, alentador. Esta llave el domingo tendrá forma de boleta electoral y la puerta tendrá forma de urna."
¡Muy linda la metáfora! La verdad me sirvió e inspiró y ahora, nuevamente, me ayuda a reflexionar: nosotros tenemos la llave, nosotros tenemos la responsabilidad de elegir qué país queremos.
Primero que nada debemos hacerlo con alegría, porque hoy tenemos la posibilidad de elegir y en democracia. Luego, hacerlo con conciencia y corazón, conociendo bien las propuestas, informándonos mejor.
¡Les damos la llave para tener un país mejor! ¿No es así? Es cierto, estamos un poco desanimados porque muchas veces les dimos la llave y una vez que la tienen en mano miran para otro lado, se olvidan del pueblo, se creen los dueños de la casa para siempre...
Me pregunto a una semana de votar: ¿a quién le estamos dando "la llave"? ¿Tenemos conciencia de que es muy importante el momento de votar? ¿Qué hacen realmente después de darles nuestra confianza? ¿Será que tenemos que esperar a que los políticos maduren para darles "la llave de nuestra casa"?
A pesar de todo: ¡vamos a votar con ganas y con conciencia! ¡Vamos a votar con convicción y decisión! Aunque nos hayan desilusionado durante años, una y otra vez, ¡acá estamos!
¡No perdamos la esperanza! Pensemos en qué país queremos, para el bien de todos. Y pensemos en serio, qué futuro queremos para la próximas generaciones.